domingo, 11 de noviembre de 2012

¿Qué es absurdo?

Absurdo es que lleve más de una semana peleándome con las cerillas para encender los fogones, llegue la dueña de la casa y me diga que si aprieto la rueda del gas se encienden solos. Que yo haya desgastado el lateral de la caja de cerillas de los frotes que le metía es absurdo, pero más absurdo es poner las cerillas al lado de los fogones si no hacen falta para nada.

Absurdo es poner una máquina de venta automática para comprar billetes de tren a otra ciudad y que solo se pueda pagar con monedas y no con billetes. Vamos a ver señores, tengo un monedero, no una hucha.

Más que absurdo, sin sentido, es que me haya comprado sartén, platos y todo el kit de la casa porque la dueña es musulmana y sus cosas no pueden tocar el cerdo, y que al abrir la nevera me encuentre un pack de cervezas. Si somos musulmanes somos musulmanes del todo. Así que creo que le voy a confiscar las cervezas.

Absurdo es que siempre que llueve llego a los sitios empapada y cabreada porque ni con paraguas consigo llegar seca, y ayer darme cuenta que mi paraguas está roto y entra el agua. No es que sea paraguas de baja calidad, es que es un paraguas especial para los amantes de la lluvia. Para que aunque pare de llover, a ti te siga lloviendo dentro. Lo voy a llamar entraguas. Podéis hacerme vuestra oferta, edición limitada.

Que un día me den a probar algo, resulte que le tengo alergia y me ponga mala, puede ser normal. Que 3 días más tarde me den una tarta, me la coma y resulte que llevaba lo mismo que el otro día...eso ya es absurdo. Espero que no me ofrezcan más tartas que es ver una y se me nubla la razón.

Absurdo es que me pongan una cerradura en la puerta de mi habitación para tener más seguridad en la casa.  Claro que sí. Yo soy un ladrón que consigue romper una cerradura buena de la puerta de la calle, y al estar ya dentro de la casa pienso: "Vaya, que putada. Una puerta de madera/corcho y una cerradura como la de los diarios de toda la vida, esto es impenetrable".

Pero sin lugar a duda el colmo de los absurdos es de madrugada coger un tren desde la estación central a mi casa (para ahorrarme el bus nocturno que está muy caro), llegar a mi parada, que el tren pase de largo, darme cuenta que voy rumbo a Rotterdam, bajarme en el primer sitio que pude, esperar una hora para coger un tren de vuelta, volver otra vez a Amsterdam (me gusta tanto la ciudad y me hace tanta ilusión cuando llego, que lo hago dos veces xD), ir en busca del bus que en primer momento no quise coger,  torcerme el tobillo corriendo para no perderlo, seguir corriendo arrastrando la pata cual Quasimodo, perderlo, esperar 30 minutos con la fresca (la fresca de que hacía frío, no con una chica fresca. Que también las había), recorrerme media ciudad con el bus, que parecía que iba en un guiri tour, y llegar a casa tan solo tres horas y media después de lo que hubiese llegado si mi brillante cabeza no innovase de madrugada a la hora de coger el transporte.

En fin, deberían nombrarme reina de lo absurdo.




2 comentarios:

  1. Jajajajaja madre mía nena compra el billete!! el bueno!! jajajaja
    Mira ver si en la puerta de tu cuarto además de la cerradura puedes poner un cartel de "perro peligroso" para acojonarlo del todo... jajajajaja

    ResponderEliminar
  2. Dios mío.. jajajajaja. Apunta un entreaguas para mi, por favor. Cada día soy mas fan de tus historias, no sé con cual quedarme jajaaja.

    ResponderEliminar